Que tal si mezclamos un poco de nostalgia de los años 70 con el drifting que todos conocemos? Eso es lo que ha hecho Mikko Viitala con su Chevy Camaro Z28 de los años 70. Este clásico monta un LS3 de Corvette de 6.2 litros y entrega una potencia total de 550cv. Tiene un peso de 1280kg, muy rebajado al de origen. Por muy viejo que se vea por fuera (sin duda ese es el encanto) monta una infinidad de piezas modernas, como por ejemplo los amortiguadores Bilstein, los discos de Corvette, carrocería en fibra de vidrio para aligerar peso…
Este vídeo refuerza la evidencia de que los muscle cars van muy bien en curvas, aunque este lo hace todo prácticamente hacia un solo lado, deja toda una estela de humo allí por donde pasa.




