Ferrari 348 TB: Un cavallino rampante libre y que roza los 200.000km

Hay Ferraris que pasan buena parte de su vida bajo una funda, protegidos del mundo exterior. Este no.

Este Ferrari 348 TB lleva 17 años en la misma familia y ya ha superado los 170.000 kilómetros. Albert y su padre lo han utilizado, han viajado con él y, durante todo este tiempo, han ido haciéndolo cada vez más suyo.

Y quizá esa sea precisamente la mejor manera de entender este Ferrari.

El último V8 de la era de Enzo

El Ferrari 348 TB llegó en 1989 para sustituir al 328. Se presentó con un V8 atmosférico de 3,4 litros, 300 CV y una velocidad máxima superior a los 275 km/h. Fue diseñado por Pininfarina, con Leonardo Fioravanti al frente del proyecto.

Pero hay un detalle que lo convierte en un Ferrari especialmente interesante.

Enzo Ferrari había muerto en agosto de 1988 y nunca llegó a ver el 348 TB circulando por las calles. Sin embargo, el desarrollo del coche había comenzado cuando todavía estaba al frente de la marca, por lo que el 348 TB es considerado el último V8 de producción desarrollado bajo su dirección.

No fue diseñado por Enzo, pero pertenece a esa última etapa de Ferrari antes de que la electrónica empezara a transformar por completo la relación entre el conductor y el coche.

Y eso se nota al conducirlo.

Un Ferrari con carácter

Las primeras unidades del 348 TB tenían fama de exigir respeto.

En determinadas situaciones, especialmente al entrar rápido en una curva y levantar bruscamente el acelerador, la transferencia de peso podía hacer que la trasera perdiera adherencia con bastante rapidez. No era necesariamente un coche peligroso, pero sí uno que podía sorprender a un conductor poco experimentado.

Ferrari fue introduciendo cambios en el chasis y la suspensión durante la producción para hacer su comportamiento más estable y predecible. Es parte de lo que hace especial a estos primeros 348 TB: hay muy poco entre el conductor y lo que está ocurriendo bajo las ruedas.

V8 atmosférico, cambio manual y una conducción mucho más analógica que la de los Ferrari que llegarían después.

El “Baby Testarossa”

Y entonces está su diseño. Las grandes entradas de aire laterales, las líneas rectas de la carrocería y el tratamiento de la parte trasera hacen que sea imposible no pensar en el Testarossa.

De hecho, el 348 TB recibió entre aficionados un apodo que le viene como anillo al dedo: “Baby Testarossa”.

Pininfarina trasladó al nuevo V8 algunos de los rasgos que habían convertido al Testarossa en uno de los Ferrari más reconocibles de los años ochenta, pero los llevó a un coche mucho más compacto.

Y basta con mirar sus puertas para entender de dónde viene el apodo.

Hacerlo suyo

Cuando Albert y su padre compraron el coche, el Ferrari 348 TB ya estaba en buen estado. No partieron de un coche abandonado que hubiera que reconstruir desde cero. La idea era conservarlo y, poco a poco, adaptarlo a sus gustos.

Los bajos, originalmente negros, se pintaron de rojo. La suspensión sigue siendo de serie, pero se ajustó con un setup más bajo y se instalaron separadores para conseguir la postura que buscaban.

Y llegaron las llantas: unas Speedline Corse relacionadas con las utilizadas en el Ferrari Challenge, que además permitían acceder a mejores opciones de neumáticos que las disponibles actualmente en 17 pulgadas.

El detalle tiene además su propia conexión con la historia del modelo: el primer Ferrari Challenge comenzó en 1993 precisamente con el 348 TB.


También se modificó la línea de escape. Y ahí probablemente la mejor explicación sea simplemente escuchar el V8.

176.000 kilómetros después

Hay algo especialmente bonito en este coche. Después de 17 años, sigue prácticamente con toda su pintura original y ya ha recorrido más de 170.000 kilómetros.


No ha sido tratado como una pieza que tuviera que permanecer intacta. Ha sido utilizado.

Y eso, en un Ferrari de esta época, quizá sea una de las cosas más interesantes que se pueden encontrar hoy.

Porque el valor de un coche así no está únicamente en conservar cómo salió de fábrica. También está en todo lo que ha vivido desde entonces.

Y este 348 TB todavía tiene mucho que contar.

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Rodrigo Yufe

Escrito por Rodrigo Yufe

Apasionado de los coches y fotógrafo publicitario para marcas de automoción. He cumplido el sueño de unir mis pasiones. Sigue mis historias sobre motor en Fresh Imports y en mis redes!

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