Hay coches que impresionan por sus cifras. Otros lo hacen cuando empiezas a descubrir todo lo que hay detrás. El Gunther Werks Coupé pertenece al segundo grupo.
A primera vista puede parecer un Porsche 993 modificado, pero basta con fijarse un poco para ver que aquí casi todo ha cambiado: motor, transmisión, suspensión, frenos, carrocería e interior.

Y todo parte de una pregunta muy concreta: ¿cómo habría sido un 993 GT3 si Porsche hubiera decidido desarrollarlo?
El origen del proyecto
En 2017, Peter Nam presentó el primer gran proyecto de Gunther Werks: el 400R.
Nam era un apasionado de los Porsche GT3 modernos, pero echaba en falta algo que Porsche nunca llegó a fabricar: un 993 desarrollado para ofrecer las máximas prestaciones, sin perder el carácter analógico del último 911 refrigerado por aire.

La idea no era simplemente aumentar la potencia. Querían coger un 993 y aplicar sobre él técnicas, materiales y conocimientos mucho más modernos.
El proyecto comenzó con el 400R y, tras *cuatro años de desarrollo, evolucionó hasta convertirse en el modelo de producción que conocemos como **Coupé. La denominación 400R quedó atrás y la producción se limitó a *25 unidades.
Un 993 completamente reinterpretado
La transformación comienza en la carrocería.
Gunther Werks sustituyó prácticamente todos los paneles exteriores posibles por piezas de fibra de carbono, manteniendo la estructura original del 993 como base.
El resultado es una carrocería más ligera y una imagen mucho más agresiva.
El Coupé se queda en torno a los 1.214 kilos, mientras que la suspensión y la geometría de los ejes también fueron revisadas para adaptarse al nuevo planteamiento.
Las llantas son de 18 pulgadas, de tres piezas y fabricadas en aluminio forjado, con un diseño inspirado en las clásicas Fuchs.
Detrás encontramos frenos Brembo de seis pistones delante y cuatro detrás.
Un bóxer 4.0 refrigerado por aire
Pero si hay una parte que resume bien la filosofía del proyecto, es el motor.
Gunther Werks recurrió a Rothsport Racing para desarrollar un seis cilindros bóxer atmosférico de 4,0 litros, manteniendo la refrigeración por aire del 993 original.
El resultado supera los 430 CV y alcanza las 7.800 rpm.
La transmisión también mantiene el vínculo con Porsche. Utiliza una Getrag G50 manual de seis velocidades, aunque con relaciones adaptadas específicamente para las características del Coupé.
La idea es mantener la esencia del 993, pero llevar cada apartado a un nivel mucho más alto.
Un interior a la altura
El interior sigue recordando inmediatamente a un 993, pero prácticamente todo lo importante ha sido reinterpretado.
Los baquets de fibra de carbono, el salpicadero y los paneles de las puertas incorporan este material, combinado con cuero y Alcantara.

Es una mezcla interesante: las formas siguen siendo reconocibles, pero los materiales y la ejecución pertenecen a otra época.
Solo 25 unidades
Y aquí aparece uno de los detalles de la unidad que hemos fotografiado. En el marco de la puerta encontramos la inscripción:
“Old Fashioned — Limited to 1 of 25”.
El nombre forma parte de la configuración específica de este coche, que además combina el naranja Mandarin con fibra de carbono azul expuesta.
No todos los Coupé son iguales. Los 25 ejemplares se construyeron como comisiones personalizadas, por lo que podían variar en colores, materiales y diferentes elementos de configuración.
Y quizá ahí está la clave para entender el Gunther Werks Coupé.
No pretende convertir al 993 en otro coche.
Pretende explorar hasta dónde podría haber llegado.
Y eso es lo que hace que este proyecto sea mucho más interesante que una simple preparación de un Porsche clásico.
