Restaurar un BMW M3 E30. Dar cera, pulir cera.

Empezando a restaurar un BMW M3 E30

Una vez era suyo, no tardó en meterle mano en sus ratos libres. Empezó por desarmarlo al completo y arreglar los puntos de óxido que iba encontrando.

Al poco tiempo, le pidió prestado a un cliente su BMW M3 E30 para ver todos los detalles que le tenía que ir montando al suyo de la misma forma. En el proceso, como ese BMW podía circular, le sirvió como base para darse cuenta de todos los elementos que estaban en mal estado o ausentes en su reciente adquisición. Al final, hablando con el dueño, Diego termina comprándole el M3 e30 (versión Americana) y se hace con dos M3 al mismo tiempo.

Finalmente, el destino de éste segundo BMW M3 E30 no era seguir a su lado. Terminó arreglando cuatro detalles y pintándolo para sacar algo de dinero y continuar invirtiendo sobre el primer M3 que compró.

Y diréis… ¿Y por qué? Si ya tenía de un M3 es buen estado, ¿para que perder el tiempo restaurando un BMW M3 E30 en el que no podía moverse?

El BMW que adquirió al principio de esta historia era del 87 y nacional, importado nuevo para el mercado de Perú. No se trataba de ninguna versión especial, pero se trataba de la versión alemana. Esta trae un diferencial y una caja de cambios con una relación distinta a la que llegaba a Estados Unidos… He aquí la diferencia.

Este venía equipado con alarma, cabeceras posteriores, un tanque adicional de 15 litros ubicado en el maletero, regulación de faros, etc…

What do you think?

10 points
Upvote Downvote

Written by Alberto Egea

Comments

Leave a Reply
  1. Por favor me pueden conseguir el contacto con Diego?? su mail puede ser….
    yo estoy comenzando a restaurar el mio que es un E-30 y tal vez me pueda ayudar con algunas recomendaciones y contactos..
    muchas gracias
    carlos hurtado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete + 17 =

Loading…

0

Novitec N-Largo S. Sólo al alcance de 11 afortunados

Nissan S14. 8 años para esbozarle una sonrisa a su dueño