Cómo llegar a Daikoku Futo y no morir en el intento.

¿No sabes como llegar a Daikoku Futo? ¿Alguna vez has pensado en ir? Hoy os contaré mi historia, toda una odisea que tuve que pasar para conseguir llegar a este parking tan reconocido alrededor del mundo por la cantidad de coches modificados que se reúnen.

Cómo llegar a Daikoku Futo PA sin perder 100€ en el intento…

Me encontraba haciendo turismo en la ciudad de Tokyo. Ya me quedaban pocos días en esta ciudad, por lo que decidí visitar este lugar tan especial. Lo conocía por las revistas y por otros medios de Internet, pero nunca lo había visto en persona y era una de las cosas que tenía que hacer antes de salir de Japón. Así que estando en el hotel, me puse a investigar un poco como llegar allí.

Descubrí que para llegar a Daikoku Futo debía ir a la ciudad de Yokohama. Bajé a la recepción del hotel ya que no tenía mucha idea de como llegar. El recepcionista me explicó que trenes tenía que coger, incluso me hizo una nota para que se la diese al taxista y que no tuviese problemas una vez llegase a Yokohama para poder ir directo a Daikoku Futo.

En el tren conocí a un señor alemán que llegó a Japón por empleo y que iba estar allí por un periodo de dos años. Yo le hablé de hacia donde me dirigía, pero él no había escuchado hablar nunca de ese lugar.

Muy amablemente, el señor alemán, me acompaño hasta el Taxi. El taxista tampoco había escuchado hablar nunca del parking de Daikoku Futo… Uno se espera que esto sea algo muy conocido y una atracción normal de la ciudad, pero no, era algo prácticamente desconocido hasta para la gente de allí que no estuviese muy relacionada con el mundo del motor.

Viaje a bordo de un Toyota Crown dirección a Daikoku Futo. Hay dos formas de acceder a Daikoku Futo, pero solo una te lleva a la parte interna del parking. Desgraciadamente yo llegué por la parte externa (por la parte de abajo), osea, no entré por la autopista.

Justo al lado está Omori Factory, la fábrica de Nismo. ¡Al ver ese lugar me emocioné y le dije al taxista que parara!, creía que ya había llegado, de hecho, escuchaba el rugir de los motores desde lejos. Intenté entrar al parking por varios puntos, pero por todas partes estaba cerrado… Pasado un buen rato, me di cuenta que el acceso se tenía que hacer desde la autopista.

Me encontraba en un callejón sin salida, además no habían personas ni taxis cerca… un polígono totalmente desértico. Definitivamente, después de caminar unos 20 minutos, encontré un taxi. Le dije que me había perdido y que quería acceder a Daikoku Futo.

Esta vez, el taxista me llevó por la autopista, una autopista que por cierto, rodea el parking a diferentes niveles. A escasos metros de llegar nos encontramos con la policía japonesa, y para mi sorpresa… ¡Estaban cerrando el acceso al parking! Me bajé del taxi para hablar con ellos y pedirles que me dejaran pasar. Les comenté que era turista, que una de las razones por las que había venido a Japón era para ver esto… pero aún así, se negaron y me dijeron que las reglas eran las reglas. En ese momento, los Bozosoku se habían reunido en el lugar y estaban armando muchísimo escándalo, ya sabéis que este grupo prácticamente va con los motores a escape libre… Os lo podéis imaginar.

Me había gastado alrededor de 100€ para llegar a Daikoku Futo, ¡PARA NADA! para llegar al hotel con total depresión.

El siguiente día era mi último día en Japón, mi última posibilidad para acceder a Daikoku Futo. Con la experiencia del día anterior, le pedí al taxista que cogiera la ruta de la autopista para acceder directamente por el parking cruzando por el puente de la bahía de Yokohama.

Llegué aproximadamente sobre las 17:30h y le pedí al taxista que regresara en una hora y media… El tiempo se me pasó como si hubieran sido 5 minutos… y ahora veréis por qué:

Allí podías encontrar cualquier tipo de coche. Desde Import, como no, pasando por berlinas de gran lujo, hasta hiperdeportivos de ensueño. ¡Éste es el atractivo de Daikoku Futo PA! El Nissan Skyline R34 GT-T que véis en la fotografía luce un espectacular color Lightning Yellow, muy poco común, muy atrevido pero que queda genial en este R-Chassis.

Quizás habréis visto alguno de estos, ya que el Supra MKIII es más común que un MKIV. Aún y así esta unidad estaba tan bonita que no pude resistirme a fotografiarlo. Llantas Volk originales, semibaquets Recaro originales… Muy diferente a lo que estamos acostumbrados de ver en España.

Sin duda una de las rarezas fue éste. ¿Lo reconocéis? Se trata de un Nissan Skyline R31, el predecesor del mítico R32. Se trata de la variante GTS-R con el motor RB20DET-R de 210cv y 245 N·m de par motor, que ya lleva el apellido R como el R32. Es un coche que ya contaba a mediados de los años 80 con el sistema HICAS

Siguiendo en la familia Nissan, los S30 también estaban presentes en esta conocida área de parking, conocida para los que siguen la cultura del motor japonesa, claro está. El 240Z que véis en la foto es el modelo 432. Para este modelo se incorporó el motor S20 del Skyline GT-R KGPC10. Un motor de seis cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas y tres carburadores dobles. La mejora es significativa, pasando del propulsor L20 de 150cv a unos 160cv de potencia. Sólo se construyeron unas 420 unidades, pero la mayoría estuvieron destinadas a la policía japonesa.

Cómo no, no íba a estar en Japón y no tomar fotos de cualquier Kei Car. Y no solo al Kei Car, porque menuda compañía. En la fotografía véis el Honda N-One, modelo de 2013 y un Toyota GT86.

Siempre lo decimos, el mundo del motor no entiende de edad, ni razas y mucho menos sexo. Pese a que muchos tengan este mundillo como un mundo de “machotes”, a muchos otros nos gusta ver a chicas desvivirse por su coche. ¡Y Japón no iba a ser menos! Fijaros el bonito Toyota Chaser Tourer V de esta chica japonesa. ¿Precioso eh?

No iban a ser todo coches japoneses, desdeluego. Aunque habéis visto antes el Porsche GT3 996, también os enseñaré los coches Euro más destacables que vi, empezando por este bonito Mercedes SL, probablemente un 63 AMG. Suerte de esas llantas aftermarket, así pueden alojarse las enormes pinzas y los estratosféricos discos flotantes. ¡Los japoneses son especialistas en modificaciones, no hay duda!

Aunque para mi sin duda, la estrella era ésta. Un toro de Sant’Agata Bolognese, el Lamborghini Murciélago LP640. Creo que pocas palabras de presentación necesita este superdeportivo, y más viendo como está exteriormente. Espectacular poder ver una de las especialidades más famosa de los japoneses: Modificar Lamborghinis. Por otra parte una lástima no haber podido conocer en persona a Moroshi-San. ¿Quién Sabe? Quizás más adelante…

En resumen, si estás planeando un viaje a Japón y quieres visitar lugares como el parking de Daikoku Futo, prepárate bien la ruta, ya que los transportes no son baratos y podéis acabar dando muchas vueltas y gastando más de la cuenta como un servidor. Los japoneses son encantadores y respetuosos, te ayudarán en todo lo que puedan, pero tened en cuenta que aunque el inglés sea el idioma internacional, no contéis con que todo el mundo domine esta lengua… con según quien creo que es más efectivo tirar de señas y planos!

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9 Comentarios

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  1. Es una de las cosas que me ha quedado pendiente en el viaje que hice hace poco; podriais poner como llegar exactamente? Que tren o autobus y que salida o zona es para comentarselo al taxista?
    Lo dejo pendiente para mi proximo viaje a Tokyo. Un saludo y gracias!!!

  2. Está pendiente para este verano, pero viendo el que dice Víctor “Tatsumi Parking Area” no se si lo he calculado bien pero me pone 8 minutos a pié desde la estación…. lo dejo como opción 🙂

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