Golf Cabrio MK1. Discreto pero elegante

Hay personas que prefieren un coche clásico a uno actual. Hay quienes desembolsan cifras de más de cuatro “ceros” para adquirir un coche único. Un coche con el que el comprador siempre ha soñado, o bien le ha marcado desde su infancia, o que por motivos sentimentales ha adquirido.

Se suele decir que cuando quieres ser alguien conduces un coche de estreno, y que cuando eres alguien conduces un clásico. Esta frase la tiene muy presente Alex, el propietario de este Volkswagen Golf Carbio MK1.

Todo empieza con los cromos, los cochecitos de juguete, pasando por las revistas y finalmente, acaba en un coche escala 1/1. Dicen que los hombres no cambian los juguetes, sino el precio de estos. Personalmente me siento muy identificado con esta frase, un coche para quien lo siente no es una máquina que te transporta del punto A al punto B, sino que es tu capricho con ruedas en el que si tienes suerte con los tiempos que corren, gran parte de tu sueldo va destinado a él. Porque siempre hay ideas en la cabeza, o bien unas nuevas llantas, o un nuevo volante, o unas suspensiones mejores, una puesta a punto con piezas de primerísima calidad… Si te sientes identificado con esto que te estoy contando, tú eres un auténtico petrolhead.

La preciosa historia de Alex y su Golf Cabrio MK1 de 1990 empezó hace unos tres años y medio, mientras miraba los miles y miles de anuncios que suelen publicarse en los portales de compra-venta de vehículos usados, uno de ellos llamó la atención de Alex.

Se trataba de un VW Golf Cabrio MK1 que estaba lijado, imprimado y listo para tapar y pintar, no tenía frenos y el tubo de escape tenía bastante corrosión. No importaba, el motor 1.8 con inyección de 112cv, igual que el del GTI MKII por cierto, sonaba redondo. Eso fue lo que le bastó al actual propietario para comprarlo.

El historial de extras es amplio. Este modelo incluye la dirección asistida, que por ejemplo en los Golf Cabrio MK1, solo podía incluir o bien dirección asistida, o bien aire acondicionado, nunca los dos juntos. Lo primero que resalta a la vista del interior son los preciosos asientos Recaro calefactables.

Exteriormente resalta el cubre capota en semicuero azul, y las curiosísimas llantas Pirelli P-Solts en 14″, originales de la última edición del Golf GTI MK1(´83). Una de las modificaciones necesarias en estos clásicos suelen ser un buen kit de suspensión y en este caso se le ha instalado un kit de amortiguadores Koni Sport con muelles cortos. Éstos últimos le otorgan al coche un aspecto mucho más bonito por supuesto modificando su altura.

El coche se trajo de Holanda con los interminables papeleos y pagos por las tasas. Finalmente y con matriculas verdes, el coche pudo empezar a circular de manera legal con documentación en nuestro país.

Me encanta conducirlo ya que el mismo me pide que le pise un poco más o que salgamos a hacer curvas. Nos contaba Alex refiriéndose a su Golf Cabrio MKI. Alguien que te dice esas palabras es obviamente un amante de los coches.

Hay una conexión entre nosotros dos con la que no sientes en ningún otro coche, y mucho menos con uno actual, el sonido del motor, el reprís que tiene, ya que peso potencia es buenísimo, no es un súper deportivo, pero si que es muy divertirlo pilotarlo.

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