Desde 1979: Datsun 260Z 2+2. Todo un JDM Legend

Hoy os traemos la historia de este precioso Datsun 260Z 2+2 del año 1979. Gerard, dueño anteriormente de un Nissan 200sx S13, se deshizo de él e invirtió todo lo que tenía en este proyecto. Un proyecto que más bien merece ser llamado: “Proyectazo”.

El resurgir del ave fenix, alias Datsun 260Z. O mejor dicho “FATSUN”

Gerard compró este bonito Datsun 260Z 2+2 de 1979 el pasado año. Aparentemente encontró una buena unidad, pero con el inconveniente de haber estado parado desde hace unos 15 años, una lástima. A pesar de ello se envalentonó y decidió tirar adelante con él, llevándoselo y realizándole una puesta a punto exhaustiva. ¡Arrancó! Pero tras rodar unos 2.000 km el motor dijo basta. Unos sedimentos de aceite seco, taponaron un paso de aceite y… Bueno, ¡Imaginaros! Esto obligó a Gerard a parar de nuevo este bonito S30, pero ésta vez para devolverlo a la vida tal y como se merece.

Él quería un coche preparado, pero que sirviera para calle, un equilibrio perfecto entre comodidad y prestaciones pero claro, sin perder fiabilidad. Originalmente, el motor L26 de este Datsun 260Z, entregaba unos 165 cv. Recordamos que se trata de un 6 cilindros de 2.6L de cilindrada con 2 válvulas por cilindro y un solo árbol de levas en cabeza. En España tenemos una serie de normas o leyes, como “La ley de Murphy”, o la aplicada a continuación: “La ley del poyaque”. La ley del “poyaque”, se aplica a todas aquellas acciones que puedan mejorar otra acción más grande. En este caso rehacer el motor. Y teniéndolo abierto, Gerard dijo: ¡”Poyaquestamos” compro material nuevo aftermarket y mejoro el L26! Aprovechó e instaló una culata del motor L28 (el del 280zx) con tornillos del modelo turbo para mayor seguridad, con válvulas sobredimensionadas 2mm, porteó y agrandó los orificios de admisión y escape para una mejor turbulencia, una buena manera de potenciar un motor atmosférico.

Instaló también doble muelle de válvulas, que son comprimidos por un árbol de levas Schneider con un cruce de 274º unidos a una polea regulable Kameari para poner a punto milimétricamente el 6 cilindros del 260 Z. Ahora imaginaros el sonido de ese cruce de levas tan bonito junto los colectores de escape 6-3 escape y completo twice pipes; y a los carburadores triples Webber DCOE40 con trompetas y filtros de aire ITG. Ya os lo definimos nosotros: SOUNDGASM. Aunque las mejoras mecánicas no acaban ahí, este Datsun 260Z 2+2 monta un distribuidor de encendido 123 Ignition True con curva de encendido programable, para optimizar el máximo posible el rendimiento del motor. La potencia del L26 sale hacia el cambio a través de un embrague Exedy orgánico. Para refrigerar el motor se ha instalado un radiador de aluminio sobredimensionado con serpentín de 3 filas. Más vale prevenir que curar, o eso dicen. Actualmente este Datsun 260Z 2+2 está entregando unos 185cv de potencia aproximada, ya que no se ha medido en banco.

No todo se basa en las modificaciones del motor. Hacer un buen chasis también es ganar en comodidad y seguramente rapidez y rigidez estructural. En este caso Gerard mejoró el sistema de suspensión, montando en el Datsun 260Z una suspensión roscada BC Racing específica, mediante la cual, puede regular caida, altura y dureza. Para asegurarse de la integridad estructural, y que no hubiese ningún punto de óxido o podrido oculto, desmontó todas y cada una de las piezas del sistema de suspensión, que han sido chorreadas con arena para dejar al descubierto el metal, volviendo a pintarse de negro en el horno. ¡Un trabajo muy bien hecho!

Igual que tampoco acaba todo en el motor y chasis, ya que la estética dice mucho de la personalidad del coche; ¡Y del dueño! Pese a no ser una lista tan numerosa como por ejemplo, la del motor, son suficientes para que exteriormente los cambios sean significativos. Monta 4 neumaticos Falken en doble medida, talonados (205/55 delante y 225/55 detrás) alrededor de las bonitas llantas Rota RKR en 15×8″ y 15×9″ respectivamente, ambas con ET0.

Para asegurarse un as en la manga, le montó los aletines de la versión ZG. ¡Y ahora es cuando, viendo las fotos, y sabiendo las mods sabréis por que le apodan cariñosamente “Fatsun”!

Sin duda un proyecto impresionante en el que, a pesar de los contratiempos, Gerard nunca se ha dado por vencido y ha conseguido revivir un clásico de 37 años en el mejor estado posible. ¿Habéis hecho alguno de vosotros un proyecto parecido? No os cortéis, como habéis visto, disfrutamos con estas historias como niños con los cuentos. ¡Queremos ver vuestras fotos! Ya sea aquí abajo en los comentarios o mediante nuestro Hashtag en Intagram: #WEDOFRESHIMPORTS

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10 Comentarios

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  1. Impresionante, tuve la suerte de verlo en el evento de 6to6 de este fin de semana. Y como vosotros decis, SOUNDGASM. Increible el sonido que emite. Me encantaria tener uno, y estoy seguro que algun dia lo tendre. En cuanto al aspecto de mi coche, tengo que decir que el mio tiene 40, y como buen amante a los clasicos, lo estoy dejando impoluto Un saludo!

  2. Espectacular estéticamente, me encanta. Lo vi este fin de semana en los Motordays pero no tuve la suerte de captarlo encendido para poder escucharlo… ojalá se pase por la Expo JDM y pueda corroborar los comentarios jejejeje

  3. Increible muy bonito, aunque no sea uno de mis coches japoneses preferidos (soy amante de los JDM 90″) he de admitir que esta precioso y es un gran coche clasico.

    Enhorabuena a Gerard por su coche y gracias a FI por traernos este tipo de historias, no abundan mucho en Español.

    Saludos!

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