Probamos el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost. ¿Acierto o error?

Estamos ante un coche con un motor que tanto puede gustar a unos como ser odiado por otros. Hemos tenido la ocasión de probar el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost y las sensaciones han sido agridulces.

Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost. ¿Habrán dado en el clavo los americanos?

En la feria mundial del automovil de Nueva York el 16 de abril de 1964, Ford presentó el esperado Mustang. La intención de fabricarlo era la de obtener un vehículo que saciase la sed de aquel público que ansiaba un coche económico, pequeño, personal y sobre todo que tuviera el atractivo de un deportivo de dos plazas, recordando el éxito de los Thunderbirds de 1943 al 1957, pero con 4 plazas.

Siempre ha sido un muscle car en toda regla. Llegó al mercado para ser el nuevo caballo de la sociedad americana y lo logro. Pero ¿Qué ha pasado con los últimos modelos? Al parecer los fanáticos de esto modelo ya no derrochan felicidad cada vez que sale otro Mustang al mercado. Las lineas que dibujan el alma de esta máquina son “demasiado modernas” dejando atrás aquel espíritu que tanto hizo ganar a Ford. Según los mayores fans, el colmo fue cuando salió a la luz el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost. Para ellos eso no es un Mustang.

Pero aquí es donde entra la discrepancia de Ford respecto a las anteriores afirmaciones. Es lógico que las marcas tengan que adaptarse al mercado y creerme que estas grandes empresas invierten mucho dinero en estudios de mercado para asegurarse la jugada en este ajedrez tan competitivo. Aún así, quiero dejar constancia que, en mi opinión y en la de muchos otros, la compañía americana dejó atrás la esencia que el Mustang solía transmitir, con la fabricación del mismo desde 1979 hasta el año 2004. Hay gente que dice que la cuarta generación era espectacular pero sigo pensando que de Mustang tenía muy poco. Tuve la oportunidad de probar un GT de 2001 cuando estuve en Estados Unidos trabajando y no puedo negar que se sentía el gran motor americano bajo mi pié derecho pero, no se si estaréis de acuerdo conmigo, estéticamente podría haber sido cualquier coche menos un Mustang. Al ser un modelo exclusivamente para el mercado americano hay veces que uno puede lograr ver preparaciones de competición, como es el caso de este Mustang de Drift.

Cuando salió al mercado la quinta generación, la sociedad americana volvió a guiñarle el ojo a Ford. Esta generación sufrió un gran restyling que mezclo las lineas retro de su antecesor con las que Ford quería empezar a implantar en sus posteriores unidades de este modelo. Y ha sido en la 6ª generación donde la compañía americana ha roto con todos los esquemas.

Dejando de lado por ahora el motor de 2015 2.3 Ecoboost y fijándonos en las diferencias que tiene esta 6ª generación respecto a la anterior, vemos de entrada que las lineas son mucho más afiladas. Frontalmente se aprecia un vehículo más ancho pero menos rudo por dos sencillas razones.

La primera son los focos que al ser alargados estilizan y hacen más agresiva su mirada, y la segunda es que se ha perdido la forma “rectangular” del morro. Aún así, el restyling de la 5ª generación se sigue viendo moderno. Pudimos apreciarlo bien ya que lo tuvimos delante de la cámara en su expresión más radical a modo de drift car y aún así ese modelo sigue denotando modernidad.

El lateral del Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost es algo que “me trae de cabeza”. Quizás sea lo que menos tiene de Mustang pero a la vez tengo que reconocer que me encanta. Se ve un coche mucho más lujoso y me atrevería a decir que dividiendo el lateral en dos partes, la superior tiene un aire a Aston Martin dependiendo del ángulo en el que se mire.

Esta unidad en concreto tiene el paquete Premium que incluye estas llantas en 19″ (delante 255/40, detrás 275/40) en acabado de níquel brillante además de otros extras que luego os comentaré.

Su parte trasera también ha cambiado considerablemente. Siguiendo las mismas líneas de todo el coche, ha dejado de ser tan elevada adaptándose en mayor medida a la elegancia que al parecer Ford ha estado buscando. Es complicado crear armonía entre dos adjetivos con tanta personalidad. Lograr un coche elegante pero agresivo no es tarea fácil.

Después de hacer las primeras fotografías me monté en él para probar que deparaba el nuevo Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost, con este motor tan “polivalente”. Pero no sin antes fijarme y apreciar todos los detalles que este tenía por dentro. De acuerdo con la filosofía americana de utilizar bastante plástico dentro del habitáculo de sus vehículos, este modelo en concreto se parece más a un europeo en cuanto a acabados que no a un americano. Cuero por doquier, botones robustos, buena iluminación, etc. Desgraciadamente no todos los Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost llevan este equipamiento.

Como bien os comentaba, este que veis en las fotografías lleva el paquete Premium que incluye los asientos delanteros ventilados y con calefacción, el navegador, la tapicería de cuero premium y el audio profesional Shaker Pro de 12 altavoces, algo que se agradece y mucho si eres un amante de la música como es en mi caso. Además, este paquete incluye la moldura cromada en las puertas y el sensor de parking trasero. Yo creo que estos extras por 2.700 € es algo que vale la pena debido a que el PVP de venta al público de este vehículo es realmente tentador. Por 39.500 puedes tener un ejemplar con transmisión manual nuevo en tu garaje. De quererlo automático como el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost del reportaje su precio está en 42.500 €.

Me pongo en marcha y siento que los 317 cv que alberga como corazón el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost están pastando en otro campo. Trasteando veo que hay 5 tipos modos de conducción. El wet (mojado), normal, sport, sport+ y track. Viendo que estaba circulando con el modo normal, cambio al sport para notar si el coche tiene algo más de rabia. Y efectivamente. La dirección se endurece unos puntos y el acelerador me responde algo más rápido pero aún así sigue teniendo ese punto que no me acaba de convencer. Nos dirigimos hacia un tramo de curvas y decidí utilizar el modo sport + notando que la cosa mejoraba todavía más.

El paso por curva de este coche no es su punto fuerte pero la mezcla de sensaciones en cuanto a suspensión (rígida pero cómoda) la aceleración y la frenada es realmente buena. Después de dar vueltas con el Pony finalmente nos fuimos a una recta cerrada al tráfico para probar el modo más esperado, el Track. Tal y como dice la palabra es el modo en el que los controles desaparecen casi por completo ya que se trata de la programación de la conducción para disfrutarlo en circuito. Desgraciadamente nosotros no teníamos acceso a él, por lo que, teniendo en cuenta que la DGT tiene millones de ojos, no pudimos probar por las carreteras de nuestra localidad. Como bien decía, lo probamos en recta y si os tengo que decir otra verdad, este pequeño motor responde muy bien. La aceleración con este tipo tipo de transmisión, de 0-100 km/h se cumple en 5,8 segundos. Note los 432 Nm de par pero me decepciono un punto en concreto, “la patada”. Estaba seguro que al ser un coche con turbocompresor (tipo twin-scroll como el del A45 AMG) pensaba que me pegaría al asiento alrededor de las 2500 RPM pero no. La aceleración es poderosa pero demasiado progresiva. Quizás deberían haber dado mayor presión al turbo para que el cambio sea más radical. No se si en España, pero estoy seguro que en otros países se verán rápidamente modificaciones electrónicas para el Ford Mustang 2015 2.3 Ecoboost.

En conclusión, opino que se trata de un coche estéticamente bonito mezclando elegancia y agresividad en un mismo coctail. El motor es el idóneo para aquellas personas que deseen tener un Mustang pero su mentalidad sea la europea ya que los consumos del 2.3 Ecoboost son realmente bajos siendo estos de unos aproximados 10 litros de mixto. Para la potencia que entrega es un consumo más que aceptable. Un diesel alemán moderno de 3.0 litros está alrededor de esas cifras. En cambio, si lo que uno está buscando es el nervio de un americano deportivo, este motor no satisfará ni un 10% de sus necesidades.

Sabiendo que está en un precio aproximado al Volkswagen GTI de 220 CV con ciertos extras, ¿con cuál te quedarías?

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6 Comentarios

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  1. Muy buen reportaje, pues para mi gusto, tiraria mas por el mustang, algo menos visto, mas cv, un poco mas parte cuellos, aunque tengas que prescindir de un “peor” paso por curva (aunque seguro que malo no es)

  2. Yo creo que por ahora es una mala apuesta… lleva el mismo motor que el ford focus RS nuevo y por lo que me ha llegado a oidos 2/3 unidades de pruebas han jodido de culata.. no se si en el mustang el motor tendra otros cambios mecanicos pero hasta que no lancen el restyling o lo arreglen… ni de guasa xD

  3. Los americanos siempre les pusieron motores grandes porque en si los qutos eran economicos de fabricar, no tenian ni fibra, no carbono ni aluminio! Entonces el auto era muy pesados! Ahora si a eso le sacamos el motor grande, que auto tenemos? Un auto de mierda! Aver…. Es un autazo, pero autazo comparado con que? Es un error total meterle un 2.3 por mas que tenga 4 turbos! El auto americano tiene que ser motor grande, aspirado y tiene que hacer mucho ruido! Sino no es un auto americano!

  4. Buenas, me ha encantado el reportaje, os lo currais mucho, y es un placer leerlos.
    Respecto a la pregunta del final, claramente me quedaría con este mustang ya que aquí, en España no se suele ver tanto por las calles, y creo que no estaría nada mal darle un poco de sangre Americana al asfalto. Esa es mi opinión pero sin duda creo que le falta algo para que destaque, y se deje de malos miramientos.

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